martes, 13 de octubre de 2009

LA SELVA EN CASA



Esta tarde me quedé atónito a mirar por la ventana y ver, en el tronco del peral viejo que hay en el jardín de casa, una escena de caza felina bastante sorprendente: un gato acosando a una ardilla.

Un baile nervioso, con largas pausas temblorosas erizadas de esquivas mínimas y amagos de ataque, seguidas de persecuciones y cambios de posición en las que entraban en juego los reflejos electrizados, la agilidad más veloz y una astucia posicional tan refinada que me costó mi tiempo comprenderla. ¡Que emocionante! ¡y en casita, como a mí me gusta!

Epílogo: En medio de una de esas pausas dramáticas, no aguanté más y tomé partido: agarré el tirachinas y expulsé al gatito a garbanzazos. Qué pasa!...uno no es de piedra¡

domingo, 11 de octubre de 2009

SAMBA TRISTE O LA GLORIA LUSITANA




La melancolía, esa tristeza filosófica que se filtraba con la lluvia lisboeta a través de los tejados de la casa de contabilidad de la Rua dos Douradores, fue a dar en las playas de África, traída por los exploradores (palabra que en portugués significa literalmente: explotadores) con la cadencia cansina, sensual, casi lasciva, de las largas ondas aceitosas que venían a morir sobre la arena resplandeciente.

La morna ( tibieza ) de Cabo Verde, las tonadas mozambiqueñas o angolanas tienen ese calor. Aquí lo he descubierto por casualidad en esta samba del guitarrista brasileño Baden Powell, en versión del saxo Stan Getz y el guitarrista Charlie Byrd.

Buena para querer bailar y no poder. Buena para el ensueño.

viernes, 28 de agosto de 2009

PULGARCITA

Laguna en O Grobe (Pontevedra) Foto: Celia Pernas

Hayedo del Señorío de Bértiz (Navarra) Foto: José Espona



Esta verano fui a dar una vuelta cerca de O Grobe, hasta una pequeña laguna pegada a un arenal, creo que se llama Mexilloeira, a donde suelo ir desde la casa que tiene allí una de mis hermanas. Las lluvias del verano, aguafiestas de hosteleros, habían tenido allí un efecto prodigioso.

Estos últimos años, casi seca, era una charca de dos palmos de agua rodeada de lodo. Ahora, sin embargo, llena, cubierta de plantas acuáticas en floración, se mostraba pletórica, animada por las múltiples formas de la vida. Nadaban patos y sus crías, saltaban ranas, bandos de golondrinas acudían a beber en grupo, haciendo acrobacias aparentemente innecesarias, como si disfrutasen de su agilidad alada...

Lo que me dije a mí mismo -allí tumbado a la bartola, posición que increíblemente no aparece en los manuales de yoga- mientras miraba la majestuosa inmovilidad del agua y el ferviente movimiento de las aves, fue: "sobramos".

¿Qué pintamos en la naturaleza?...sólo sabemos domesticarla, empobrecerla, programarla, meterla entre carreteras, cultivos, presas, edificios, alcantarillas. Sin nosotros crece. Somos individuos decididos a la poda. De un bosque hacemos un parque, de los zarzales parterres. En el mejor de los casos.

Pero al echar un vistazo a las fotos de un viajecillo a Navarra, y ver esta que reproduzco, en la que una amiga diminuta -diminuta en la foto, quiero decir!- centra la enorme masa del arbolado, me parece adivinar que somos una especie de elemento de proporción.

Pulgarcitos para medir en pulgadas y que Dios entretenga su omnipotente hastío midiendo inmensidades, ese Dios infantil que derriba de repente los castillos de arena que ha formado sobre el aterrorizado país de sus hormigas.

Pero Pulgarcito ha salido un niño rebelde y maldito por la creatividad, vaya hombre!, y se ha puesto a medir el mundo con las botas de siete leguas, y lo recorre en un vuelo y lo pisotea y ya ni lo mira, enloquecido por su estrenada e inconsciente velocidad.

Y parece que ni Dios lo para. Dios se entretiene estos milenios quizá con otra cosa...soplando sobre unas constelaciones y destruyendo varios mundos, montando un universo paralelo, dormitando sin ganas mientras oye el enervante y eterno tictac de su inútil reloj sin agujas.

viernes, 10 de julio de 2009

miércoles, 1 de julio de 2009

"GARBANCITO" Para Enrique S-Ch.


"Monumento al voyeur", en Arteixo(A Coruña), por Enrique Saavedra Chicheri.


Cuando te bautizaron
se vio una rana en el agua bendita
de la pila bautismal.

En la merienda de tu Primera Comunión
una taza volcada de chocolate
dibujó sobre tu blanco uniforme de marinero
el mapa de Laponia, con fiordos y todo.

Siempre tu vida se ha visto marcada
por grandes prodigios.

(Lo de correr en pelotas por Madrid
en una noche de marzo,
lo de bailar ante los invitados a tu boda
con los zapatos de tacón de la novia,
eso son tonterías)

Pero dicen que se ha visto a una ardilla
meterse por el tubo de tu gran telescopio
monumento gigantesco y marítimo
para cagarse dentro.

Y ahora, cuando un turista con patorras y riñonera
se sube hasta la silla para hacer la machada
y mira por el ojo de tu gran catalejo
la cagada de la ardilla causa un efecto óptico
entre el cielo y el mar que tu querías que vieran.

Y el turista, gritando, aspavienta los brazos:
¡Maruja!¡Maruja!
¡Se ve la isla de San Borondón!

Y así culmina el arte su milagro.

martes, 23 de junio de 2009

MACHISMO



Francisco de Goya "Duelo a garrotazos",1820-26
Öleo realizado sobre muro, traspasado a lienzo
123 x 266 cm


La atribución de las llamadas Pinturas Negras de Goya es ahora muy discutida, tanto en cuanto a su autoría como en cuanto al aspecto con el que han llegado hasta nosotros.

Por ejemplo, en esta "Riña a garrotazos", según los expertos, los contendientes no estaban, en la imagen original, enterrados hasta la rodilla, sino de pie sobre el suelo. Y, sin embargo, este detalle -que, nos dicen, se añadió siplemente para modificar las proporciones de la obra- ha dado en ser fundamental, al ser el que le da a esta pintura su acento más trágico en la descripción icónica de la brutalidad.


Pero yo la traía al blog por otro asunto. Me interesaba ejemplificar como la violencia machista, al contrario de lo que se nos repite en los medios, no está dirigida primordialmente hacia las mujeres. El machismo no es un esquema ideológico centrado en la superioridad de los hombres sobre las mujeres. En una cárcel, un cuartel, un internado masculino, o en una pelea de verbena no hay mujeres, ni una, y el machismo y la violencia machista resplandecen como nunca con todo su brillo animal.

El sexismo que hay en el machismo es una derivación secundaria. De hecho, cuando el machismo se ve humanizado por el sentido ceremonial del enfrentamiento caballeresco, las mujeres quedan apartadas de la violencia. No se pelea con ellas, antes bien, se soportan pequeñas ofensas físicas con un desdén paternalista: "manos blancas no ofenden". Pegarle a una mujer sería deshonroso, como pegarle a un niño o a un anciano.

Porque lo que constituye propiamente el machismo es la jerarquización del grupo mediante la brutalidad física, y su instrumento, lógicamente, es el enfrentamiento físico entre hombres que es con quienes se compite.

Naturalmente que quien adopta como lenguaje la brutalidad -y es muchas veces admirado por ello, porque es "muy hombre", un "tipo duro"- tarde o temprano dirigirá su violencia a quienes le rodean. Sea porque se le enfrentan, sea porque al ser físicamente débiles son objeto de desprecio y se consideran sometidos a su poder, los hijos, la novia o esposa, los padres incluso, pueden ser agredidos o vejados.

También agredidos, es cierto, pero no principalmente. La "contradicción principal" de la mentalidad machista no está formada por el binomio hombres/mujeres, sino por la oposición, en establecimiento de las jerarquías de un grupo social, entre brutalidad e inteligencia, entendida aquí la inteligencia en un sentido lato que incluyese la sensibilidad, la cual no deja de ser una forma de conocimiento, de apreciación de matices.

Quizá aplicando este punto de vista, la crítica a la violencia machista fuese más adaptada a la realidad de la violencia en nuestro país, menos sexista, y, en fin, más amplia, más radical y más útil.

sábado, 20 de junio de 2009

UN MUNDO FELIZ



VINCENT VAN GOGH, "Rueda de presos"


Porcentaje del total de población reclusa sobre población activa en la Rusia de Stalin: 2,4 %.

Porcentaje del total de población reclusa sobre población activa en los actuales EEUU: 2,8 %

MI CONTRIBUCIÓN INTELECTUAL A LA CRISIS ELECTORAL EN IRÁN

¡Qué pena que también vote la gente fea! ¿verdad?

lunes, 15 de junio de 2009

MILKY WAY



Lo primero que le sorprende a uno cuando escucha esta canción, es lo mal que canta Syd Barret. Parece un aficionado, con una melodía que se estira y se estira sin cerrarse, reblandeciéndose a la mitad y cayendo sin fuerzas hasta casi un recitado al que sostiene solamente un ritmo machacón, ingenuo, de principiante sin demasiadas perspectivas de éxito.

Vale, entonces ¿Por qué me gusta? Y no sólo a mí; Barrett es lo que se llama un artista de culto, con fieles seguidores en todo el mundo. Bueno, era guapo, joven, absurdo y genial, con una historia arquetípica de drogas, problemas mentales y caída en desgracia; esas historias en las que uno no sabe qué es lo que es causa o efecto, o las dos cosas a la vez.

A mí esas historias no me estimulan mucho. No me gustan las personalidades que sobreactúan. Prefiero esas figuras de Friedrich, detenidas contemplando, eternamente inmóviles, un ancho mar helado. Manías que tiene uno. Así que no es eso lo que me atrae en esta canción.

Creo que es la fe del cantante, el cómo, a pesar de su incapacidad para darle una forma brillante a lo que tiene dentro, se las arregla para que, a pesar de todo, asome en uno o dos compases entre diez golpes de torpeza. Hay algo dentro de esta canción absolutamente imperfecta que se hace seductor precisamente porque se trasluce resplandeciendo bajo una melodía imposible y una voz que desafina desesperadamente, juvenilmente firme ante el desastre.

Bueno, quizá haya que oírla un par de veces antes de quererla.

domingo, 7 de junio de 2009

REALIDAD Y REFLEJO



Nunca podrás moler tu maíz en este molino. Ni tu centeno tampoco, ni tu trigo. No podrás entrar en él. Salvo que seas habitante del espejo.

CANAL



"Canal", madera de toxo.

En un zarzal quemado cerca de casa ví, ennegrecido y sin embargo derecho, este tronco de toxo. A la tarde siguiente fui allí con una sierra y lo corté, para adelantarme al paisano que, previsiblemente, lo convertiría en leña.

Perpetrado mi robo -fue en bien de las artes, Dios me lo perdonará- y tras mirarlo, despues de limpio y descortezado, durante unos días, lo tallé tal como está, con un canal que recorre unos segmentos aparentes -es una sola pieza- y pulido y repulido, para que se acerque a la calidez del marfil. Marfil sin elefante muerto.

Pues parece fácil, pero no lo fue. El toxo es un arbusto espinoso, típico de los montes de Galicia, donde se usaba como cama para el ganado y posteriormente como abono al mezclarse con el estiércol, este abono se llama estrume. Su madera es fibrosa, estructurada en capas. Si te pasas puliendo una, entras en la siguiente y tienes qu repelar todo otra vez, sin que paren de aparecer hilillos vegetales todo el tiempo.

Pero bueno, aquí está, llevando la luz de aquí p'allá, por su canal-tirabuzón.