viernes, 27 de noviembre de 2009

RETRATO DEL ARTISTA ADOLESCENTE



"Nueve meses en el vientre de mi madre, han bastado para hacer de mí un anciano"

¡Que frase de adolescente! Søren Kierkegaard quiso, quizá, aludir con ello a la perspectiva desilusionada -esto es: no ilusa- de la vejez, o ,como diría un filósofo chino, que "La sabiduría precisa de la vejez". Aunque, aún más pesimistamente todavía que desde la gélida visión nórdica, habría que reconocer que se puede, sin embargo, ser imbécil a cualquier edad.

Pero, de todos modos, esta clase de frases tremendas son típicas de la adolescencia, cuando se adolece de algo y parece que el mundo y uno mismo están por completar. Es más: cuando uno cree que lleva dentro de sí la pieza que falta para completar el rompecabezas. Ah!...os acordáis de cuando teníamos ilusiones, camaradas del asilo?

Què tragicómica es esa postura de artista, en la que uno quiere verse a sí mismo desde fuera, marcado con una señal de nacimiento que parece al mismo tiempo una condena y una distinción, una cruz de martirio desde la que algún día se ascenderá a la gloria.

Es por esa fe en el propio destino que los artistas son vistos, y se quieren ver a sí mismos, como criaturas que permanecen con una ilusión infantil, original e ingenua a pesar del paso de los años.Y en eso hay algo de verdad y mucho de parodia.

Lo dicho, que se puede ser tonto a cualquier edad.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

DOPPELGÄNGER


En mitad de un insomnio opresivo, inmóvil sobre el majestuoso lecho del aposento Papal, Benedicto sintió, asombrandose de sí mismo y tocado por la vergüenza, brotar de sus entrañas una súplica.

“Señor de los milagros, Te he entregado mi vida, mi intelecto, he ascendido peldaño tras peldaño hasta ser tu Vicario sobre la tierra, la cabeza de Tu Iglesia. Señor, no soy feliz. Si Tú quisieras, mirecordiosamente podrías darme el regalo de una nueva existencia terrenal, una vida sencilla, despojado de conocimientos y de majestad, despojándome incluso de la condición de varón que me ha estimulado a apurar febrilmente mi capacidad de esfuerzo en una entrega semejante en demasiadas cosas a la vanidad…Concédeme una despreocupada voluntad de ignorancia, la tranquilidad del impoder, la pobreza de espíritu que tu Hijo ha bendecido!"

Y Dios Todopoderoso, en su infinita misericordia, concedió su deseo.

martes, 24 de noviembre de 2009

PARADOJAS DEL COCO




¡Que viene el Coco! Goya, Caprichos

Durante la "crisis de las vacas locas" hubo menos víctimas entre la población a causa de la enfermedad (EEB) que entre los granjeros, que se suicidaban debido a la ruina económica que causó la epidemia en las explotaciones ganaderas.

¿Quién se acuerda ahora de aquello? ¿Y de la gripe aviar que iba a acabar con medio mundo?...los nuevos curas siguen diciendo: Arrepentíos, porque el fin está próximo!

lunes, 23 de noviembre de 2009

GAUCHO


Los gauchos, gente a caballo del siglo XIX, sabían acumular cicatrices en el cuerpo y en el alma con un estoicismo lacónico, capaz de llegar hasta la brutalidad más salvaje en las peleas a cuchillo y poncho de las pulperías, o las cargas a galope tendido que remataban en degollina general de prisioneros a lo largo de las inacabables guerras civiles en las que se prolongó la conquista de la independencia.

Trabajadores del campo, a sueldo de los estancieros, acumulaban duelos y cansancios en una vida errante similar a la de los vaqueros del Oeste norteamericano. Borges tiene un buen puñado de cuentos sobre esta gente, tan distinta de los sindicalistas vitalicios de melena plateada que aporrean el bombo con frenesí patriótico, ya sea en una manifestación peronista o en cualquier otro encuentro deportivo en el que se cuestione la grandiosidad del país pampero.

Y todo esto viene a cuento de habérseme venido a la memoria estos versos de una canción, creo que de José Larralde:

Naide salió a despedirme
cuando me fuí de la estancia
Solamente, el ovejero.
Un perro: cosas que pasan.


Es como un haiku, un haiku amargo y sobrio ¿no?

jueves, 12 de noviembre de 2009

EL MONJE LOCO






El monje loco, peligroso nihilista musical, se ha colado, con su gorro cosaco y su cara de pocos amigos, en la actuación de tres músicos muy serios y les complica la vida dedicándose a tocar las teclas como quien rompe cristales. Y los pedacitos parecen diamantes. Thelonious Sphere Monk, el pianista que dijo "wrong is right", los fallos están bien. Los suyos, desde luego.

martes, 3 de noviembre de 2009

AHORA LLEGAN LOS SERES CELESTIALES

"Los seres celestiales" Óleo / Lienzo


Ahora llegan los seres celestiales
Ahora cuando perdía pie en la niebla
y ni tu mano podía ya salvarme.

Resplandores furtivos, instantáneos, perfectos
un olor a laurel en medio de la noche
y ganas de besarte en la curva del cuello.

Era un bosque talado, un cansancio, una espera
una puerta cerrada y una casa vacía
donde sólo se oía gotear la impaciencia.

Pero llegan los seres celestiales, ahora llegan volando
cargados de regalos que se desparraman
y ruedan mientras brincan pequeños pies descalzos.

Mira la vieja vida, encorvada se esfuerza
en cargar con su cesto lleno de baratijas
sus pasos en lo oscuro renquean mientras tiembla.

No importa, ahora han venido los seres celestiales
su ebriedad se ha filtrado sin daño hasta mis huesos
aspiro un aire altivo, luminoso
y acaricio los bordes secretos de tu sueño.

lunes, 26 de octubre de 2009

ESPÍRITUS DEL INSOMNIO


Desperté de madrugada, al salir de algún sueño inquietante. De pronto, no sé bien porqué, empecé a repasar mentalmente algunos aspectos de mi vida, asomándome a uno de esos turbios ventanales del insomnio, vidrios polvorientos a través de los cuales es mejor no mirar nunca

En un momento dado, me embistió, me atravesó, una sensacion de fracaso absolutamente desoladora. Digo "me atravesó" porque pude sentirla de un modo realmente físico. Visualicé, incluso, en el entresueño, esa sensación como una forma borrosa pero compacta, un coágulo impalpable de luz amarillenta y ovalada que me traspasaba el pecho de lado a lado. No la sentí pasar por la cabeza, sino por el corazón.

Fué solamente un instante, una sacudida; el efecto permaneció unos segundos y me fuí librando de la angustia como de un calambrazo eléctrico. Me acordé de las narraciones en las que los fantasmas pasan a través del cuerpo de alguien. De una experiencia parecida debieron brotar esas historias. Menos mal que yo no creo en los espíritus.

Bueno, tampoco creo en la materia, todo hay que decirlo.

martes, 20 de octubre de 2009

MI TRANSVERBERACIÓN



Se entrecierran lustrosos, delicados
los párpados de mármol

Bajo ellos relumbran las pulidas pupilas
brasas que en ese éxtasis quiebran su luz helada
la pasión absoluta va incendiando la nieve.

Ah, y cuando yo era un niño la criada mataba
a los pollos cogiéndolos entre sus fuertes muslos
la cabeza sujeta hacia atrás y el cuchillo que abría
el paso a un hilo oscuro sobre la palangana.

Los párpados del pollo, un pergamino cálido
que iba empalideciendo
desmayaban su velo sobre el brillo amansado
del ojo que miraba oscurecerse el mundo.

Mis párpados caerán en el sueño, en el éxtasis
la sangre de los pollos manchará en mi memoria
esos velos de mármol, esa mejilla pura.

Todo seran livianos cristalitos de escarcha:
rayos de luz que alumbren
la larguísima nieve y su abrazo de olvido.

lunes, 19 de octubre de 2009

LA PESCA DE LA VACA EN EL MIÑO





Últimamente -los últimos cincuenta años, concretamente- mis relaciones con los animales son algo extrañas. Este domingo, en una excursión en piragua por el Miño descubrí una vaca que había caído al río. Allá se apiñó toda la excursión, pero no hubo manera de moverla del sitio, hasta que llegaron los bomberos y consiguieron sacarla a fuerza de poleas y de los empujones de quienes se quedaron allí. Yo ya me había ido, pelado de frío, a buscar una parte soleada de la orilla tras haber puesto mi parte de voluntad salvadora (véase foto). Inútilmente, por supuesto. La cosa acabó más o menos bien para la vaca: No se reencarnó en un búfalo sobre la pradera infinita del cielo de los bóvidos, pero tampoco finalizo acuáticamente una vida terrenal.

martes, 13 de octubre de 2009

LA SELVA EN CASA



Esta tarde me quedé atónito a mirar por la ventana y ver, en el tronco del peral viejo que hay en el jardín de casa, una escena de caza felina bastante sorprendente: un gato acosando a una ardilla.

Un baile nervioso, con largas pausas temblorosas erizadas de esquivas mínimas y amagos de ataque, seguidas de persecuciones y cambios de posición en las que entraban en juego los reflejos electrizados, la agilidad más veloz y una astucia posicional tan refinada que me costó mi tiempo comprenderla. ¡Que emocionante! ¡y en casita, como a mí me gusta!

Epílogo: En medio de una de esas pausas dramáticas, no aguanté más y tomé partido: agarré el tirachinas y expulsé al gatito a garbanzazos. Qué pasa!...uno no es de piedra¡

domingo, 11 de octubre de 2009

SAMBA TRISTE O LA GLORIA LUSITANA




La melancolía, esa tristeza filosófica que se filtraba con la lluvia lisboeta a través de los tejados de la casa de contabilidad de la Rua dos Douradores, fue a dar en las playas de África, traída por los exploradores (palabra que en portugués significa literalmente: explotadores) con la cadencia cansina, sensual, casi lasciva, de las largas ondas aceitosas que venían a morir sobre la arena resplandeciente.

La morna ( tibieza ) de Cabo Verde, las tonadas mozambiqueñas o angolanas tienen ese calor. Aquí lo he descubierto por casualidad en esta samba del guitarrista brasileño Baden Powell, en versión del saxo Stan Getz y el guitarrista Charlie Byrd.

Buena para querer bailar y no poder. Buena para el ensueño.