viernes, 10 de enero de 2014

FELICIDAD

Aforismo de Juan Ramón Jiménez:

"¡Qué felicidad esta de poder pensar tranquilamente en que no somos felices!"

Bien vale como koan.

viernes, 31 de mayo de 2013

MIRANDO AL TECHO




"Siesta" O Grove, 2012. Foto José Espona.


Con  todo el tiempo que llevo perdido en mi vida,
podría armarse la biografía de un hombre de reducido tamaño.
O quizá más grande que yo.

sábado, 18 de mayo de 2013

PARALELISMO A DESTIEMPO




El 6 de abril de 1918 escribe Josep Pla en su "Quadern Gris" (Lectura imprescindible: versión castellana "Dietarios I: El Cuaderno gris" Traducción de Ridruejo y De Ros. Espasa-Calpe 2001; versión original en catalán accesible en internet). : 

"Quisiera estar en todas partes y no me muevo nunca de casa. Lo querría acaparar todo y en realidad todo me es indiferente. Querría tener dinero y a la primera dificultad me echo atrás. Querría, querría...¿Querría, qué?

Con este temperamento ¿qué podré hacer en la vida? ¿Haré algo más que charlar, pasar, vagar, deliberar, huir? Me pasa lo mismo que a aquel hojalatero de Palafrugell que un día me decía:

-¿Sabe lo que hago cuando me desborda el trabajo, cuando me acosan por todos lados? Pues ahora se lo diré: me voy a dormir..."

Pla escribió esto en su diario cuando tenía 21 años. Yo podría escribir lo mismo ahora. Lo malo es que ya tengo 58. Uno puede intentar ahogar su personalidad íntima en un mar de planes. Pero la forma de ser acaba irremediablemente saliendo a flote. Pues nada: a soplar nubes.

viernes, 15 de marzo de 2013

CABALLOS EN DESGUACE


Caballo en Folgueiras d'Aigas, Navia de Suarna.                  Foto: José Espona.

 
(De ‘Il Novellino’, anónimo florentino del s XIII)

D'UNA CAMPANA, CHE SI ORDINÒ AL TEMPO DEL RE GIOVANNI.

Al tempo di re Giovanni d'Acri, fue ordinata una campana che, chiunque
ricevea un gran torto, sì l'andava a sonare; e 'l Re ragunava i savi, a ciò
ordinati, acciò che ragione fosse fatta.
Avvenne che la campana era Molto tempo durata, che la fune era venuta meno, sicché una vitalba v'era legata.
Or avvenne, che uno cavaliere d'Acri avea uno suo nobile destriere, lo quale
era invecchiato sì, che sua bontà era tutta venuto meno. Sicché, per non darli
mangiare, il lasciava andar per la terra.
Lo cavallo, per la fame, aggiunsecon la bocca a questa vitalba, per rodegarla. Tirando, la campana sonò. Ligiudici si adunaro e videro la petizione del cavallo, che parea che domandasse ragione.
Giudicaro che 'l cavaliere, cui elli avea servito da giovane, il
pascesse da vecchio. Il Re lo costrinse e comandò, sotto gran pena.


En tiempos del Rey Juan de Acre se ordenó la colocación de una campana para que si alguien sufría una injusticia grave, la tocase; y el Rey reunía a los sabios según estaba ordenado a fin de que se hiciese juicio.

Pasado mucho tiempo tras la colocación de la campana, la cuerda se fue deteriorando y una hiedra fue trepando por ella.

Ocurrió que un caballero de Acre tenía un noble corcel, que había envejecido hasta el punto de perder sus cualidades. Aquel, por no darle de comer, lo dejaba suelto por las inmediaciones.

El caballo, por hambre, acercó la boca a aquella hiedra para ramonearla. Al tirar, sonó la campana. Los jueces se reunieron y vieron la demanda del caballo, el cual parecía que pedía justicia.

Juzgaron que el caballero a quien había servido de joven, lo alimentase de viejo. El Rey lo confirmó y ordenó, bajo pena de grave sanción.


 ¿Y a qué jueces podría hoy apelar un caballo para empapelar a esos nuevos ricos españoles que en los tiempos dorados del ladrillo (oh, era purpurina) compraron caballos a mansalva por pura ostentación y ahora, desinflados y sin ganas de gastar en cuadras envían a millares -sí, sí: a millares- de aquellos caballos a los mataderos?

martes, 22 de enero de 2013

TARDE DE OLAS

En Bastiagueiro, 21 de Enero de 2013. Imagen a partir de una foto original de Isabel Tiessen


 
Moverse entre las olas con esfuerzo
Volcar y enderezarse y buscar otra
A través de la espuma, jadeando.

Y detrás de una cresta, de repente
Un espacio de calma donde casi hay silencio
Ese es un lugar frágil, instantáneo, perfecto

Donde la espuma un momento descansa
Igual que lo haces tú disuelto en ella.

martes, 8 de enero de 2013

EL HOMBRE DEL SACO

   Foto José Espona. O Grove, Enero 2013.




Yo paso estos períodos de febril vagancia
cargando sobre el hombro un saco de carbón
a lo largo de un páramo de insomnio
en el que llueve siempre.

No está tan mal, cuando lo sueltas.

GRAN PUREZA.






 José Espona "Cirqueros junto al hielo" óleo sobre tablero, 2013.


Tú crees en la Gran Pureza:
entonces no hagas nada.

La alternativa más simple a la pintura
es no pintar.

¿No te parece un dilema
suficientemente difícil
como para perder el tiempo
buscando otros?

viernes, 22 de junio de 2012

TIM BEHRENS

                
Con Tim en la Rectoral de Cines, Junio 2012. (Foto Luis W Muñoz )

domingo, 20 de mayo de 2012

EXPOSICIÓN ESPONA/CHICHERI

cómo llegar   

Abierta toda la semana excepto Lunes y Martes.

domingo, 29 de abril de 2012

LAS COSAS DEL AMOR.

 LAS COSAS DEL AMOR
  Imagen y texto de José Espona


                         "De las nubes", detalle. Óleo sobre lienzo
 
Vino entonces un deslizarse de piedras planas, muy lisas, completamente negras y cubiertas de filamentos de algas o de musgo en el fondo de un lago frotándose absurdamente en un misterioso vaivén como movidas por una corriente profunda ante la mirada entre gélida y atónita de unos cuantos peces de flancos plateados que permanecen como siempre silenciosos.

O varillas de fósforo partiéndose con un súbito chasquido y dejando escapar astillas de luz pálida y chispas de color amarillo pajizo con vetas de un naranja resplandeciente y puntos verdes, al tiempo que se escuchan ruidos como de pasos pequeños en el agua.

O cortinajes espesos de terciopelo púrpura por entre los que se desliza como si flotase una figura borrosa, indefinida, fluorescente, que los roza al pasar emitiendo un susurro, un ritmo tibio.

O un niño que se esconde en un ropero enorme donde vuela fantasmagóricamente el perfume de la madre.

O un cesto embetunado en medio de las olas en el que viaja un bebé recién nacido abandonado a un mar tempestuoso que perdona sin embargo su desvalimiento.

O un burrito pastando los prados del Edén mientras aguarda la felicidad de un mágico rebuzno que haga surgir el sol.

Cosas así.



sábado, 31 de marzo de 2012

INELUCTABLE.

FOTO: José Espona

 No voy a ser yo quien discuta con argumentos económicos esa especie de  emanaciones de lo ineluctable que nos están cayendo encima: recortes presupuestarios, leyes restrictivas, amenazas de catástrofe...

Que la situación anterior era una pelota hinchada hasta lo demencial por un proceso feed-back de crédito y consumo a todos los niveles al que se le iban poniendo parches sobre la marcha a base de martingalas financieras y esperanza, mucha esperanza , estaba claro para cualquiera que tu viese interés en verlo.
Pero de todos modos quiero, al menos, dejar constancia de mi perplejidad hacia la siguiente comparación de panoramas:

Primera escena: Fin de la segunda guerra mundial.  Los países europeos, especialmente Alemania, arrasados hasta los cimientos; las fábricas, los bancos las oficinas ministeriales, los puentes, los ferrocarriles, las instalaciones portuarias...convertidos en escombros.  La población, diezmada - especialmente la de los europeos de origen judío que eran, en un porcentaje significativo, personas ligadas al sector productivo, financiero y científico más avanzado- las instituciones deshechas y necesitadas de refundación, las fronteras alteradas en un reparto general de despojos...

En este escenario desolador se produce seguidamente un renacimiento de los estados, de la producción y de la economía que lleva a una etapa de prosperidad nunca antes conocida. Y precisamente construido  bajo una perspectiva de estado de bienestar, acuerdo con los sindicatos y apoyo a las iniciativas de cohesión social y democracia.

Segunda escena: A los trileros de las finanzas y a sus adláteres políticos se les rompe el cubilete y quiebran varios bancos. Hay problemas de liquidez, los negocios no marchan, la deuda mundial es incobrable  y hay peligro de recesión. ¡Anda! ahora la receta exige eliminar precisamente la perspectiva de cohesión social bajo la que, partiendo de una situación mil veces más desastrosa, la Europa de posguerra se levantó de sus cenizas.

Ya sé que los entendidos de tertulia que nos sermonean desde los medios de formación de masas, que diría don Agustín, lo tienen claro. Pero como hace tres o cuatro años tenían claro que nuestro desarrollo era imparable, yo ya no les tengo mucha fe. Más bien me parece que nos están dando el timo. El timo del siglo, ni más ni menos.


martes, 27 de marzo de 2012

LA PEREGRINACIÓN

                                          FOTO: José Espona

 Texto: Fragmento de "La peregrinación" , cuento inédito de José Espona.

    (...) En la trasera la música había ido languideciendo hasta cesar. Goiti dedicaba ahora su interés al pobre Beltza que muy ofendido le torcía la cara ostensiblemente. Sor Filomena y las guatemaltecas se recuperaban de la emoción mirando en silencio por la ventanilla. ¿Y la hermana Paulina, por mal nombre Sor Uzkudun?

           A la hermana Paulina, por mal nombre sor Uzkudun, lo sucedido la había alejado tan sólo levemente de sus imaginaciones. El berrido del gato le había sonado a castellano, es cierto, pero a la hija del aizkolari le sonaban a castellano muchas cosas: la roldana del pozo cuando chirriaba mientras daba vueltas, el gañido de un perro, el quejido de una puerta...a veces parecían palabras, era normal. La exclamación de sor Filomena, bueno, tonterías de monja. También normal. Ella tenía cosas más importantes en que pensar.

           Con los párpados entrecerrados se imaginaba cortando leña. Unos tarugos cilíndricos de haya, todos igualitos, perfectamente cilíndricos y de una cuarta de largo. Ni verdes ni secos, sin nudos que estorbasen al hendirlos. Se veía a sí misma descargando el hachazo, limpio, preciso, dividiendo los tarugos en mitades -tlac, tlac...tlac- que caían al suelo enseñando su corazón de luz blancoamarillenta, perfumada de savia, tan nueva que daba gusto verla. Al caer al suelo producían un sonido hermoso -tloc...tloc...tloc- como el de una txalaparta tocada al ritmo sosegado de sus hachazos. Luego iría cortando las mitades en cuartos, formando zoquetes perfectos para la cocina del convento. Al caer al suelo hacían -Tlic...tlic...tlic...- y la melodía iba finalizando sin prisa. Que fácil es ser feliz. La hermana era una monja coherente consigo misma y le gustaba su rutina cotidiana. Adoraba imaginarla en tiempo real, pero sin un sólo defecto, como un río que fluyese majestuoso. Ahora venía lo de cocinar el ajoarriero ideal. Sor Paulina se arrellanó en su asiento, y suspiró alegremente, lista para disfrutar. (...)