miércoles, 9 de marzo de 2011

SIN MUERTE.

                                             Espectro primaveral, foto José Espona.




Hace poco oí hablar de un hombre de unos cincuenta años que falleció mientras dormía. Antes de acostarse reprendió, afectuosamente, a su hijo adolescente que permanecía enganchado al ordenador. El hombre se fué a dormir y ya no volvió a despertar. Es evidente que murió. Pero... ¿puede decirse que "se"murió?


Es decir, que dudo que esa muerte fuese suya. Era una muerte para los demás. Para él, solo un par de escalones más abajo en los subterráneos del sueño.

1 comentario:

Txomin Goitibera dijo...

Sea como sea, es peor para los que se quedan que para el que se va.