arte, escultura, pintura, poesía, opiniones,imágenes y textos de José Espona. xose.espona@gmail.com PULSA EN LAS IMÁGENES PARA AMPLIARLAS
viernes, 25 de junio de 2010
martes, 22 de junio de 2010
QUAY BROTHERS
Antonio Cabañas me ha enviado este intrigante trabajo de los hermanos Quay.
Los gemelos Quay, de Pennsylvania, son una pareja de autores de cortos e ilustradores, que emplean para su trabajo materiales y conceptos de la animación de la Europa del Este (Borowycz,Lenica y la escuela checa...)junto a elementos musicales y literarios de la vanguardia europea. El resultado es tan enigmático y hermoso como esto.
¿Algien entiende los imanes?...yo he leído cien veces lo de los polos alineados, los electrones etc...pero cuando tengo un par de imanes en la mano y siento la fuerza de repulsión entre polos idénticos, sin ninguna fuente externa de energía ni mecanismo alguno, simplemente me maravillo sin comprender.
domingo, 13 de junio de 2010
TODESFUGE / PAUL CELAN
Antonio Cabañas me envió a travésde Facebook el vídeo de Paul Celan recitando su "Todesfugue" y la traducción de José Ángel Valente. Como le decía a él, en la traducción de este magistral -en forma y en contenido- poema de Celan, hay una dificultad precisamente en su frase más famosa: "La muerte es el maestro de Alemania", "La muerte es un maestro alemán" "La muerte es un maestro venido de Alemania"...y no sólo por estas versiones que he leído si no porque Meister, como Master en inglés (Master of the Universe), o Mestre/Mestressa en catalán, tiene también la connotación de amo, señor, superior...que se pierde un poco en el "maestro" castellano. En fin, traducir poesía es imposible, pero casi siempre inevitable.
FUGA DE LA MUERTE
Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra ordena tocad para la danza
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la danza
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire juega
con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita.”
(Traducción de José Ángel Valente)
jueves, 10 de junio de 2010
AMÁLIA
Madera mojada, madera oscura
allí apoya su mejilla la tarde, la lluvia.
Allí fosforece tu candela que arde
pequeñita, terca, afrontando lo opaco que se acerca
y de pronto se quiebra
en astillas de luz que desaparecen.
No sabemos cómo ha sido
cómo tu voz ha podido levantarlo todo y derribarlo
y volverlo a levantar cuando comienza un verso
Pero ahí estás cantando
para que los ahogados de tristeza
arriben a buen puerto.
sábado, 5 de junio de 2010
MI VÍDEO FAVORITO
El largo verano en una aldea tan aislada que se puede matar el aburrimiento interminable jugando con el hermanito a tirarse carretera abajo en coche de pedales sin miedo a que aparezca un coche en cualquier momento.
La torpeza de la voluntariosa filmación que le da una especie de toque experimental felizmente involuntario.
El profundo catolicismo del niño pequeñito que ya ha aprendido a blasfemar-¿se imagina alguien a un judío cagándose en Yahvé, a un musulman cagándose en Alá?...sólo por plantear la cuestión ya le meterían a uno un tiro-
Y de remate el deje de resignación tan absolutamente labrego con que asume la barbaridad el cineasta...Bueeeno, valen, tambén
¿QUÉ OTRA COSA PODÍA HACER ISRAEL?

No entiendo la indignación de la gente por lo del asalto al barco turco que se dirigía a Gaza...¿Qué iba a hacer Israel? ¿desactivar el bloqueo?...¿y despues? ¿desmontar las colonias en territorio ocupado? ¿permitir el regreso de los expulsados por los sucesivos procesos de limpieza étnica? ¿abandonar la definición religiosa (que es al mismo tiempo "racial")del estado judío? ¿suprimir las consiguientes limitaciones de los derechos de ciudadanía que pesan sobre la población indígena?...¡pero hombre! si Israel no puede, para garantizar su futuro como democracia occidental, ni tan siquiera levantar la prohibición del matrimonio civil (porque sustituye a lo que sería una antiestética prohibición del matrimonio "interracial").
¿Cómo pueden pretender los progres europeos que una colonia occidental en el Oriente Próximo se mantenga como tal sin recurrir al racismo, a la extranjerización de la población originaria; sin militarismo, ocupación y guerra constante con los territorios que la circundan? O se monta una colonia o no se monta.
¿Qué hizo Sudáfrica para resistir mientras pudo?: mantener a los indígenas en pequeños territorios "extranjeros" subdivididos y bajo supervisión, impedir el acceso de la población sometida a los puestos de decisión política, invadir periódicamente las fronteras vecinas y ocupar los territorios que podían ser cabeza de puente para la implantación de los movimientos de rebelión...
Los indígenas son siempre más brutos, mas feos, más bárbaros que nosotros. Y más pobres. No creen en religiones normales. Visten a sus mujeres como a nuestras bisabuelas. Cuando nos atacan lo hacen a cuchilladas, o llevando amarrada una bomba al vientre para hacerla explotar en cualquier sitio. Así lo hacían los movimientos armados de la rebelión africana. Mandela era uno de ellos, un terrorista vinculado a organizaciones que ponían a mano bombas en bares o estaciones de autobús. Nada que ver con los proyectiles de fósforo o los cohetes dirigidos lanzados limpiamente desde aparatos de bombardeo que ni tan siquiera llevan piloto.
Así que no voy a criticar a Israel por asesinar a diez personas esta vez. Aunque hoy he leído algo que tien que ver con lo que hay detrás de el asalto naval que hoy escandaliza a todo el mundo. Y que a mí me escandaliza y me repugna de forma más profunda y más continua ( como la foto que he copiado del blog de Txomin Goitibera).
Lo he leído hoy (sábado 5 de junio de 2010) en la contraportada de EL PAÍS.
Se llama Sicham Levental, tiene 27 años y fue soldado del Ejército de Israel. Cuando se licenció se juntó a otros ex soldados en lo que acabaría siendo el movimiento Breaking The Silence (Rompiendo el silencio) que trata de explicar a los propios israelíes que lo que hacen a los palestinos es una indignidad.
Sicham Levental come contento el humus de garbanzos mientras la brisa mitiga el día de un caluroso junio barcelonés. Comenta que los acontecimientos de la flotilla humanitaria que pretendía alcanzar Gaza son graves, pero "lo más grave es que no se trata de un caso aislado. Lo grave es la normalidad". Una normalidad en la que los palestinos carecen de derechos. "Yo tengo una casa, sé que nadie va a entrar en ella. Los palestinos, no. A veces un comandante ordena entrar en una casa de noche porque sí. Para que no olviden quien manda. Y no entramos llamando a la puerta con una sonrisa sino con armas, con golpes, con registros, gritos y patadas. Para que aprendan".
viernes, 28 de mayo de 2010
EL PRECIO DEL PROGRESO
Ahora que hay crisis todos pensamos en el negro futuro. Aceptamos que su precio es someternos a la disciplina de la modestia y del ahorro, como aquellas abuelas que ovillaban cuidadosamente el cordón de los paquetes para usarlos en otra ocasión.
Pero, rencoroso como soy a mí se me da por pensar en el pasado. Ese pasado que poseía in ovo un futuro esplendoroso, de crecimiento y progreso, que no era solamente deseable, sino inexorable. Ante su potencia nos sometíamos a los festejos del despilfarro y la megalomanía.
Y me acuerdo, con gran cabreo, sobre todo, de aquella pareja de viejecitos -una de tantas- a quienes los planes del sector de la destrucción -ahora en crisis, gracias a Dios- arrojaban por la fuerza, a cambio de una indemnización ridícula, de su casa, en donde habían vivido sin meterse con nadie durante cincuenta años, para que una constructora privada levantara sin estorbos unas decenas de chalets cuya utilidad básica era la de servir de pivote a un negocio hipotecario cada vez más inflamado. En la residencia estarían mejor, los pobres viejecitos. Es el precio del progreso, del bien común.
El bien común: maridaje de la corrupción política y la barbarie del negociante. A los viejos se les largó de su casa, la burbuja hipotecaria se hundió con nuestra economía, las viviendas construídas están vacías y embargadas... Bueno, ¿Y ahora qué...¿derribamos los chalets que construyeron la actual catástrofe y devolvemos a los vejetes a una casa similar a la que les quitaron?...No, no, ya no se puede, la vuelta atrás es imposible; el progreso, amigos, no se detiene nunca. Y aquí no paga nadie. Bueno, si, claro los vejetes y las gentes del común. Como siempre, los habitantes del futuro.
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domingo, 9 de mayo de 2010
LAS MÚSICAS DEL PUERTO.
Aesta especie de fado griego llegué desde otra canción publicada por el amigo Txomin Goitibera en su blog.
ÍBAMOS EL DUQUE Y YO POR LA CIUDAD DE ZURICH...

Alguien me ha hecho ver la imprudencia profesional de hacer público mi derrotismo en la entrada sobre mi "viaje a ninguna parte" (Que sí me ha servido, indirectamente, para lo mío, aclaro).
En relación con eso, y sobre la cargante manía de los artistas y similares de presentarse como triunfadores o en trance de conseguirlo, viene al pelo una de las descarnadas "Máximas" del ingenioso y más bien amargo Duque de La Rochefoulcaud que, precisamente, leí durante el viaje (Ed. Montaner y Simón, 1956, traducción y comentarios de Rosa L. de Naveira) aunque bien se ve que no le he hecho mucho caso. Esta es:
LVI.- Para situarse en el mundo, se hace lo que se puede para parecer ya situado.
Payasos del marketing, seguid su cinismo!
Aunque al mismo Duque -y Príncipe de Marsillac- no parece que le haya funcionado gran cosa la receta, si damos crédito a este Retrato del Duque de La Rochefoulcaud, escrito por e Cardenal de Retz:
Hubo siempre algo extraño en el Duque de La Rochefoulcaud. Desde su infancia quiso mezclarse en intrigas a una edad en que no le preocupaban los pequeños intereses, que nunca fueron su debilidad, ni había conocido los mayores que, por otra parte, jamás supo apreciar en su vida. No fué capaz de llevar a cabo un sólo negocio, y no me lo explico, porque poseía cualidades que, en cualquier otro, habrían suplido las que le faltaban...Su visión no era suficientemente amplia y ni siquiera podía percibir en conjunto lo que estaba a su alcance; pero su sentido común, excelentemente especulativo, unido a su dulzura, su capacidad insinuativa y su admirable facilidad de adaptación a las costumbres, deberían de haber compensado con creces la carencia de agudeza. Padeció siempre una falta de decisión que tampoco sé a qué atribuir. No puede achacarse a su imaginación, que no pasa de vivaz, ni tampoco a la estrechez de su juicio, porque aun no siendo excepcional, no deja de ser razonable en el fondo.
En fin, decir esto del autor de una obra que se habría de reeditar continuadamente desde el siglo XVII hasta hoy, no deja de ser sorprendente.¿Falta de agudeza?: "Todo el mundo se queja de su memoria, nadie de su inteligencia"...¡Hombre!
sábado, 8 de mayo de 2010
LÚBRICO.

Tu babosa y la mía se encuentran en el bosque
se ovillan resbalando en sus fluidos viscosos
un abrazo que enreda filamentos de almíbar
bajo los altos pinos resinosos, oscuros
Tu babosa y la mía a ciegas, por el tacto
reconocen temblando los pliegues que se entreabren
y así con la humedad de sus lágrimas dulces
lentamente se envuelven en su madeja de ansia.
Entre láminas de agua devoramos los bordes
narcóticos del hongo,
terciopelos de musgo y hojas tiernas
soñándolo quizá y adormeciéndonos.
Tu babosa y la mía al borde del sendero
dejan huellas de plata relumbrando en la niebla
La capa gris del cielo imagina colores
en donde balbucea un sol de gelatina.
lunes, 3 de mayo de 2010
PEQUEÑO

La lluvia llena el bosque de un fervor que me envuelve
Ah, todo lo que brota está llamando
todo lo tierno, lo que abre y se endereza
viene empujando hacia el aire empapado
su cabecita pálida, su anhelo.
Me vuelvo tan pequeño entre los grandes árboles
que una parte del alma se me quede por fuera
y se va desmigando paso a paso a mi espalda
marcando ingenuamente ese sendero
que jamás podré ya volver a recorrer.
miércoles, 28 de abril de 2010
VALE, ZURICH NO ESTÁ TAN MAL.


Aquí no se habla con los galeristas. Tienen siempre una persona joven y encantadora que te informa amablemente de que el jefe está en Ginebra, o en París, o se ha ido por tres semanas. El jefe de la más grande, a la que fuí sin saber que lo era -aunque me lo imaginé al ver la exposición de esculturas de Josephson, (impresionante, por cierto, aún se ve alguna vez una originalidad que parte del origen y no de la gilipollez de lo provocador) que había en la enorme sala- el jefe, digo, estaba ¡en Vancouver!. Échale un galgo!
Pero al menos tratas con gente amable, y algo he ido avanzando. No mucho, pero no nada.
Y una cosa que me gusta de este pueblo, transportes públicos aparte, es que en cuanto sales de sus bruñidos límites estás directamente en un bosque, con varios tipos de sendero por los que puedes caminar horas, prácticamente sin ver a nadie. De hecho, hay un sistema de caminos de montaña por el que, con buenas piernas, pod´rías ir andando hasta Lucerna (80 Km). Yo no hago tanto, pero todos los días me doy una buena sesión mañanera: las galerías abren a partir de las doce).
Pues tampoco sufro tanto, con un sol primaveral y un bono de tranpote que incluye tranvía, bus, tren y ¡barco! (Y museos gratis)
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